¿Cambia la memoria?

Hablar de ello cuanto antes es el primer paso

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, te invitamos a no subestimar los cambios en la memoria y a hablar de ello con un especialista.

Olvidarse de una cita, tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas, repetir las mismas preguntas o sentirse desorientado en lugares conocidos no significa necesariamente que se padezca la enfermedad de Alzheimer. De hecho, con el paso de los años, pueden producirse cambios normales en las capacidades de memoria y atención.

Sin embargo, cuando estos episodios se vuelven frecuentes, empeoran con el tiempo o empiezan a interferir en las actividades cotidianas, es importante no ignorarlos. Hablar de ello a la mayor brevedad posible con tu médico o con un especialista puede ser el primer paso para comprender qué está pasando.

No todos los trastornos de la memoria son Alzheimer

Los problemas de memoria pueden tener diversas causas. El estrés, los trastornos del sueño, algunos medicamentos, las alteraciones del estado de ánimo, los problemas metabólicos o las carencias nutricionales pueden, por ejemplo, afectar a las capacidades cognitivas.

Algunas enfermedades neurológicas también pueden manifestarse mediante alteraciones de la memoria, la atención, el lenguaje o la orientación. Por este motivo, ante un trastorno cognitivo, es importante no llegar a un diagnóstico por cuenta propia, sino recurrir a una evaluación especializada.

Una evaluación temprana puede ayudar a identificar las posibles causas de los trastornos, distinguir los cambios normales relacionados con la edad de una posible afección patológica y definir el proceso de diagnóstico y tratamiento más adecuado.

¿Por qué es importante actuar pronto?

Detectar a tiempo cualquier alteración cognitiva permite tener una visión más completa de la situación y seguir su evolución a lo largo del tiempo.

Además, la evaluación puede resultar importante para la persona y su familia: conocer el origen de las dificultades permite afrontarlas con mayor conciencia y, cuando sea necesario, organizar a tiempo el plan de atención y las estrategias más adecuadas para la vida cotidiana.

Por lo tanto, ante la presencia de síntomas persistentes, consultar a un especialista no significa necesariamente recibir un diagnóstico de Alzheimer. Significa, ante todo, aclarar la situación.

Cuidar la salud del cerebro

No existe una prevención absoluta de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, hay numerosos factores relacionados con la salud cardiovascular y el estilo de vida que también son importantes para la salud del cerebro.

Mantenerse físicamente activo, seguir una alimentación equilibrada, controlar la presión arterial, la glucemia y otros factores de riesgo cardiovascular, cultivar las relaciones sociales y mantener una vida mentalmente activa son hábitos que pueden contribuir a preservar la salud cognitiva a lo largo del tiempo.

Prestar atención a la calidad del sueño, a la salud auditiva y al control de las enfermedades crónicas también puede formar parte de un enfoque integral de la salud cerebral.

El objetivo no es buscar una actividad concreta o un ejercicio «milagroso», sino cuidar de la salud en su conjunto, adoptando hábitos que favorezcan el bienestar físico y cognitivo.

¿Cuándo conviene solicitar una evaluación?

Puede ser útil consultar a un especialista cuando se produzcan cambios en la memoria o en otras funciones cognitivas:

  • se producen con mayor frecuencia que en el pasado;
  • interfieren en las actividades cotidianas;
  • dificultan las actividades cotidianas, como gestionar las citas, los medicamentos o las finanzas;
  • van acompañados de dificultades en el lenguaje, en la orientación o en la capacidad de organización;
  • Estos cambios los nota no solo la propia persona, sino también sus familiares o las personas de su entorno.

Incluso en estos casos, el síntoma por sí solo no permite determinar la presencia de la enfermedad de Alzheimer. Es la evaluación clínica global la que aporta los elementos necesarios para comprender su significado.

La evaluación neurológica y neuropsicológica

En Life Clinic Bergamo es posible someterse a una evaluación especializada neurológica y neuropsicológica, con pruebas específicas de las funciones cognitivas.

La evaluación neuropsicológica permite analizar diversas áreas, entre ellas la memoria, la atención, el lenguaje, la capacidad de razonamiento y las funciones ejecutivas. Los resultados se interpretan en el contexto clínico de la persona y pueden aportar indicaciones útiles para posibles estudios más exhaustivos.

El objetivo es acompañar a la persona en un proceso de escucha, evaluación y comprensión, evitando tanto restar importancia a los primeros síntomas como considerarlos automáticamente como indicativos de una enfermedad neurodegenerativa.

El Día Mundial del Alzheimer: la importancia de hablar de ello

El Día Mundial del Alzheimer supone una oportunidad para sensibilizar sobre una enfermedad que afecta no solo a quienes reciben el diagnóstico, sino también a sus familiares, a los cuidadores y a toda la red de asistencia.

Hablar sobre la memoria y los cambios cognitivos ayuda a reducir el miedo y el estigma, y puede animar a las personas a pedir ayuda cuando sea necesario.

Si tú o alguien cercano a ti habéis notado cambios persistentes en la memoria o en las capacidades cognitivas, hablar de ello con un especialista puede ser un primer paso importante.

En Life Clinic Bergamo, la evaluación neurológica y neuropsicológica permite analizar en profundidad estos indicios y orientar a la persona hacia el tratamiento más adecuado.

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