El bajo nivel de alfabetización sanitaria de la población: causas y posibles soluciones

Cuando la medicina habla un idioma extranjero: cómo salvar la brecha entre médicos y ciudadanos

El bajo nivel de alfabetización sanitaria es un problema muy extendido.

Se trata de la dificultad que tienen las personas para encontrar, comprender, evaluar y utilizar la información médica con el fin de tomar decisiones acertadas sobre su salud.

 

Las razones de la brecha

La brecha entre la complejidad de la medicina y la comprensión de la población se debe a diversos factores.

El lenguaje que denominamos «jerga médica», utilizado a menudo por los médicos y en los informes clínicos, es excesivamente técnico, repleto de términos latinos o griegos y de siglas incomprensibles para quienes no han estudiado medicina;

El «Dr. Google» ha propiciado la propagación de la infodemia. La facilidad, la rapidez y el exceso de información, tanto contrastada como no contrastada, suelen provocar la desorientación del paciente. La falta de filtros lleva a las personas a confundir fuentes fidedignas con noticias falsas, teorías conspirativas o remedios milagrosos, lo que genera desinformación;

A esto hay que añadir la burocracia sanitaria: a menudo, los sistemas sanitarios son laberintos de normas, formularios y procedimientos difíciles de entender, lo que disuade a los ciudadanos de acudir al médico o de tomar medidas preventivas;

Además, en nuestra cultura rara vez se enseña cómo funciona el sistema sanitario, cómo se lee un prospecto o cómo se evalúa la fiabilidad de una noticia científica.

 

¿Quiénes corren mayor riesgo?

El analfabetismo médico afecta a todo el mundo, pero se manifiesta de formas diferentes según la edad

Las personas mayores de 75 años constituyen el colectivo más vulnerable. A menudo padecen múltiples enfermedades y deben tomar muchos medicamentos, pero les cuesta comprender tratamientos complejos. Además, la brecha digital les impide acceder a los servicios en línea (como el historial médico electrónico o la reserva de citas).

El grupo de edad media o más joven tiene un nivel muy alto de alfabetización digital, pero un bajo nivel de alfabetización sanitaria. Tienden a autodiagnosticarse en Internet (exagerando los síntomas o subestimándolos) y son los más susceptibles de dejarse influir por las modas pseudocientíficas que se difunden en las redes sociales o por personas influyentes sin cualificación.

Por otra parte, hay un sector de la población que, independientemente de su edad, tiene un nivel educativo más bajo y presenta el mayor índice de analfabetismo médico. Por ejemplo, comunidades con barreras lingüísticas y culturales o personas con menor acceso a los medios de información.

 

Las soluciones: ¿cómo salvar la brecha?

Para hacer frente a este problema se necesita un esfuerzo conjunto por parte de las instituciones, los médicos y los medios de comunicación. Algunas soluciones podrían ser:

  • la simplificación del lenguaje

Los médicos y los centros sanitarios deben aprender a comunicarse con claridad. Muchos países están adoptando directrices para redactar los informes médicos y los formularios de «consentimiento» en un lenguaje accesible para todo el mundo, evitando palabras complejas y explicando los términos técnicos;

  • la educación para la salud en los colegios

Introducir programas escolares que enseñen a los jóvenes los conceptos básicos sobre la salud: cómo funciona el cuerpo, la importancia de la medicina, cómo leer una etiqueta alimentaria o un prospecto, y, sobre todo, cómo verificar las fuentes de información en Internet;

  • la presencia de la ciencia en los canales modernos

La medicina debe estar presente en los espacios que frecuentan las personas. Los médicos, los científicos y los divulgadores de prestigio deben utilizar las redes sociales, los podcasts y los vídeos para desmontar las noticias falsas y explicar temas de salud con un tono empático, sencillo y atractivo (exactamente igual que hacen los divulgadores científicos en Internet);

  • los facilitadores y la digitalización inclusiva

Crear figuras de apoyo dentro de los hospitales (mostradores de orientación) y diseñar aplicaciones sanitarias extremadamente intuitivas, que puedan utilizarlas fácilmente incluso las personas mayores o quienes tengan poca familiaridad con la tecnología.

 

La aportación de Life Clinic

Los médicos de Life Clinic utilizan un lenguaje claro y accesible, capaz de transformar conceptos médicos complejos en respuestas sencillas. Un enfoque diseñado para tranquilizar al paciente y garantizarle una experiencia de excelencia y plena satisfacción.

¿Necesita más información o una consulta rápida?
Póngase en contacto con nosotros

El bajo nivel de alfabetización sanitaria de la población: causas y posibles soluciones
¿Desea más información? Póngase en contacto con nosotros