En los últimos años, la canela se ha convertido en protagonista de numerosas publicaciones en redes sociales y artículos en línea que la describen como un remedio natural capaz de reducir la glucemia e incluso de «curar» la diabetes. Pero, ¿qué dice realmente la ciencia? ¿Es una ayuda eficaz o se trata de un mito sin fundamento?
¿De dónde surge esta convicción?
La canela es una especia rica en compuestos bioactivos, entre los que se incluyen polifenoles y sustancias antioxidantes. Algunos estudios de laboratorio han planteado la hipótesis de que estos componentes podrían favorecer la sensibilidad a la insulina y contribuir a un mejor aprovechamiento de la glucosa por parte de las células.
Estos resultados han alimentado la idea de que añadir canela a la dieta podría ser suficiente para controlar la diabetes. Sin embargo, los estudios realizados en personas revelan una realidad más compleja.
¿Qué demuestran los estudios?
Los estudios clínicos han arrojado resultados contradictorios. Algunos estudios han puesto de manifiesto una ligera reducción de la glucemia en ayunas en algunas personas con diabetes tipo 2, mientras que otros no han observado beneficios significativos.
También las revisiones sistemáticas y los metaanálisis, que recopilan los datos de numerosos estudios, concluyen que los posibles efectos de la canela son modestos, variables y no siempre clínicamente relevantes. Además, las diferencias entre el tipo de canela utilizada, las dosis, la duración del tratamiento y las características de los participantes dificultan la obtención de conclusiones definitivas.
En otras palabras, a día de hoy no hay pruebas suficientes para afirmar que la canela sea un tratamiento eficaz para la diabetes.
¿Puede la canela sustituir a los medicamentos?
La respuesta es no.
Ninguna guía internacional recomienda la canela como tratamiento para la diabetes ni como alternativa a los medicamentos recetados por el médico. Suspender o modificar por cuenta propia el tratamiento con la esperanza de obtener el mismo resultado con un remedio natural puede provocar un control glucémico insuficiente y aumentar el riesgo de complicaciones.
¿Hay algún riesgo?
La canela, que se consume como especia en la cocina, suele ser segura.
El caso es diferente en lo que respecta a los complementos alimenticios o al consumo diario de grandes cantidades. Algunas variedades, como la canela cassia, contienen niveles elevados de cumarina, una sustancia que, si se toma en exceso y durante largos periodos, puede resultar perjudicial para el hígado, sobre todo en personas con predisposición.
Además, las personas que toman medicamentos hipoglucemiantes siempre deben informar a su médico antes de tomar suplementos a base de canela, para evitar posibles interacciones o una bajada excesiva de la glucemia.
¿Entonces es un mito falso?
Sí, si se cree que la canela puede curar la diabetes.
No, si se considera simplemente una especia aromática que puede formar parte de una alimentación sana y equilibrada. Añadirla al yogur, a las gachas, a la fruta o a las bebidas sin azúcar puede ser una forma agradable de aportar sabor sin recurrir a azúcares añadidos, pero eso no significa que tenga un efecto terapéutico.
El verdadero aliado contra la diabetes
El control de la diabetes se basa en estrategias respaldadas por sólidas pruebas científicas:
El consejo de Life Clinic
Cuando se habla de salud, es importante distinguir entre lo que resulta prometedor y lo que está realmente demostrado. La canela puede ser un ingrediente sabroso en la dieta diaria, pero no constituye un tratamiento para la diabetes. Antes de tomar suplementos o modificar el tratamiento, siempre es recomendable consultar con el médico o con un especialista.